jueves, 24 de febrero de 2011

Ajo de oso


 
Ajo de oso

Mi hija mayor se ha especializado -paro uso personal- en las técnicas modernas -con mucha consulta a la red- que se usan para cocinar preferentemente con productos ecológicos, controlando siempre el origen de los alimentos y teniendo muy en cuenta la salvaguarda del medio ambiente. Últimamente incluso hace sus pinitos con el raw food, y tiene ya algunos libros de cocina que la guían para funcionar en esta línea. Con este marcado perfil en su línea gastronómica, se comprende que no suele consultarme -no por lo que yo sepa, sino por que tengo libros de cocina- sobre técnicas o productos.

Mi esposa por su parte, teniendo en cuenta que somos familia numerosa, tiene ya una gran experiencia culinaria, lo que no impide que mantenga un interés muy despierto y esté siempre rebuscando y probando nuevas recetas, para sorprender y poder agradar -tenemos también algún vegetariano en el equipo- a todo el grupo familiar. Usa los libros, además de Internet, para sus recetas, pero en alguna ocasión, con ganas de simplificar, y cuando estamos los dos solos,  me pregunta algún detalle.

 
Foto del libro: Las mejores recetas de Francia
Suflé de espinacas
CON ESPINACAS TIERNAS Y EL INTENSO AROMA DEL AJO DE OSO RESULTA EXQUISITO

-Oye, eso del "ajo de oso", ¿sabes tú que es?

Acostumbro a presentar libros de cocina en el blog Libroscocina, y, en ocasiones copio alguna receta para hacernos una idea. Cuando se trata de los recetarios de los chefs modernos de última hora, en las recetas aparecen siempre conceptos insólitos, que tengo que rebuscar. Con el último número de la revista Apicio en la mano, por ejemplo, en las recetas de Josean Martínez Alija, enseguida leemos algunos ingredientes, como:

cardamomo verde
kuzu
xantana
alcachofas karakarre
shiso verde
makil goxo
Suero de garmillas
haba de tonka

No diré que sean productos imposibles, pero si que buen número de personas, yo incluido, necesitamos información.

Pero en el caso de nuestra incógnita de hoy, aparece en una receta de un libro del año 2002 -que tampoco es tan moderno- en la que nos piden 100 g de ajo de oso.

Afortunadamente, gracias a Internet, a la omnipresente Wikipedia y algún que otro blog, nos enteramos de que el ajo de oso existe y se le considera ideal para condimentar ensaladas de hojas.

Podemos ver  una buena ficha técnica en asturnatura.com.

Pasta de ajo del oso a la crema con verduras y setas
  
Hemos localizado también algunas recetas, y la conclusión que sacamos, es que el producto es también insólito. Como muy acertadamente comenta nuestro admirado Apicius, hay que seguir aprendiendo.

Sopa de ajo de oso

Trucha asalmonada con salsa de ajo de oso

Afortunadamente,  Marona, una joven de Barcelona que vive en Alemania, y, al parecer, se ha hecho experta en el ajo de oso, nos ofrece un par de recetas en su blog El tiempo de la marmota, y comenta interesantes detalles sobre este producto, información que le agradecemos.

2 comentarios:

  1. ¡Muchas gracias por la mención! Yo no diría experta (me he puesto colorá) pero sí una gran admiradora del ajo de oso :-) Además, como aquí lo recogemos por el monte gratis pues es una comidita muy habitual en primavera :-) ¡Saludos!

    ResponderEliminar
  2. Amiga Marona:
    Te agradezco la visita y, cuando tenga alguna cuestión sobre el ajo de oso, te consulto.
    Un saludo,
    Sebastián Damunt

    ResponderEliminar