domingo, 24 de febrero de 2013

Revistas antiguas


Revistas antiguas

Finalmente he conseguido empaquetar e indexar las revistas que tenía algo descolocadas y al menos, cuando me consultan, se lo que puedo localizar y dónde.

Quedó fuera de índice un pequeño montoncito de ejemplares sueltos, algunos curiosos, y aprovecho Charla de sobremesa, para comentar algún detalle.
  

Este Almanaque de Blanco y Negro está dedicado a La Tierra Española, por lo que todo el contenido hace referencia a los productos del campo, con bonitas ilustraciones y graciosos escritos:

MARZO
La siembra del arroz

EL GARBANZO
...
El garbanzo, rival del bacalao, va sosteniendo a las masas, que no comen garbanzos por culto patriótico, no señor, no hay que creer eso, sino porque no pueden comer otra cosa.
...
-Porque es lo que yo digo, repite Doña Susana, la viuda del hidrógrafo; en teniendo una su cocidito, ya se puede decir que tiene bastante. Yo lo pongo siempre su poquito de azafrán para que le dé gusto a la sopa, y cuando estoy delicada, su buen cuarto de gallina...
...
En casa del contralmirante, el que ha vuelto de Cuba hace un año porque le sentaba mal el clima y se le había perdido el mapa, comen un cocido que lleva en sí:
Garbanzos, carne, tocino, jamón gallina, ¡oreja!, chorizo, cangrejos, patata, Cardillos, y salsa de tomate.
¡De donde resulta que cada garbanzo le sale a catorce reales!
...
Eusebio Blasco


En el dorso de esta revistita de 1904, leemos una crónica que transcribo:

Una comida como se ven pocas

Las comidas excéntricas hacen ahora furor en NewYork. Después de la comida ecuestre ofrecida recientemente por un hombre muy... a caballo de los principios de la alegría, hete aquí que una señora, A.B. Brool, acaba de dar a sus invitados, en el primer restaurante de la ciudad, el restaurante Sherry, una comida campestre.
La inmensa sala de banquetes había sido transformada en una gran cáscara de huevo de madera. Los convidados estaban sentados en pequeñas mesas con sillas de madera y el servicio estaba a cargo de camareros en traje de payés.
Se había estendido sobre el parquet una espesa capa de paja. Durante la comida, y era esta el clou de la fiesta, pequeños lechoncillos corrían por entre piernas de los convidados, mientras las gallinas, los gallos y las ovejas buscaban entre las pajas su pitanza, y los perros roían los huesos.
En las paredes de habían pintado escenas campestres y se habían cuidadosamente colgado en el techo jamones, manzanas secadas y garbas de trigo.
Las toilettes de las señoras, es menester decirlo, tuvieron bastante que sufrir con la compañía de los gallos y lechones.
¡Sin embargo la fiesta fue original!
Hasta aquí del Journal de la Cuisine de Bruxelles.
Muy de sentir es que nuestro colega no nos haya indicado el Menú de esta comida, que a buen seguro no estaría falta de originalidad.

  
En esta revista de 1916,


además de colaboraciones escritas de Máximo Bourdette,


aparecen también sus bonitos dibujos y recetas.

1928

Viendo estas portada, vemos como evolucionan las revistas con el paso del tiempo.

1933



1934


Revista Gráfica de la Industria Gastronómica. Nº 2. Septiembre 1937


Para terminar, podemos repasar estas recetas que, seguramente en su época -1937- serían bien recibidas.

viernes, 25 de enero de 2013

EL PRÁCTICO



Nuestro amigo Fortuny, de quién leemos en la página de COOKING BOOKS, que ha facilitado documentación referente a Ramón Rabasó, autor de El Práctico, recién reeditado, además de informar de su próxima publicación (prevista para el 23/4/2013) de su nueva obra: "Cuina i Cuiners de la Corona d`Aragó i Catalunya" 


De El Práctico, que acaba de reeditarse -7ª edición, suponemos-, Ferran Adrià siempre ha manifestado que comenzó en la cocina para pagarse unas vacaciones en Ibiza y que su jefe, Miquel Moy le obligaba a leer 'El Práctico', un libro argentino en el que se ofrecía una definición de "cocinero artista" como "la persona que, en el ejercicio del oficio, no obedece a la práctica de manera rutinaria, sino que, aceptando los fundamentos de su profesión, busca y encuentra un modo o estilo propio como los practicantes de las bellas artes".


Resulta que mi ejemplar de El Práctico es la 2ª edición, por lo que tendré que actualizar. Ya puesto, pasaremos directamente al digital.

En el 2009 me inicié con el libro digital; "Cocina para enamorados", pero mira por donde, se fue con el disco del ordenador que tenía en aquella fecha.

Confiemos en que El Práctico tenga mejor suerte. Voy a intentar comprarlo para comparar con las ediciones anteriores.


Bueno, pues ya está. Ésta es la página 87 de 678. Me he hecho un pequeño lío, pero al final he conseguido descargarlo. ¡Espléndido!

Funciona de maravilla. Comentaba que mi primera compra se perdió  con el disco, aunque en realidad fue un poco dejadez mía. Tuve una segunda experiencia, que también me dejó mal sabor de boca.

Será cierto aquello de que "a la tercera va la vencida". Este me encanta. Es verdad que, a pesar de ofrecer los datos de la Visa, Enrique Sallarés ha descubierto que soy un entusiasta de Josep Garcia i Fortuny y no ha querido formalizar el cargo, detalle que le agradezco, pero ello no me impide manifestar mi opinión.

Muy fácil de usar y se puede navegar de un sitio a otra rápidamente. Además, si tenemos que trabajar con el libro, podemos copiar y pegar una frase. Por ejemplo, de la página 88:


"Appareil Montglase
Juliana de lengua, foie-gras, champignons y trufas, ligado con salsa Madera reducida. Enfriar sobre placa untada de manteca."


¡Así de fácil! Bueno, el texto no conserva el formato, pero esto, para unas notas, no es relevante.

A mí me gustan los libros de papel, pero comprendo que, a la vista de la mejora que ha sufrido este libro, si lo comparamos con el que compré en el 2009, irán tomando posición. Imagino ya uno con buenas ilustraciones en color de los platos, donde puedas copiar la foto y la receta a una página de Word para trabajar y desarrollar detalles... ¡Fantástico!

domingo, 6 de enero de 2013

PIERRE LACAM


   


Hace unos meses recibí este catálogo de Auction Art, avisando de la subasta de la Biblioteca de Pierre Lacam. Seguramente imaginarían que podía estar interesado en comprar alguno de los 200 lotes (títulos) de la colección. El interés no solamente se supone sino que existe en realidad. Lo único que falla son los fondos disponibles. Nos conformamos con navegar por Internet, que tampoco está mal.

Ha resultado interesante, además de disponer de la referencia de los ejemplares que componen esta biblioteca, conocer al personaje: Pierre Lacam.

Pastelero y escritor francés, en 1865 publica Pâtissier-glacier, que fue un éxito inmediato. Le requirieron en la Corte de Mónaco como pastelero-entremettier del príncipe Carlos III de 1877 a 1879 y en 1980 publica Mémorial de la Pâtisserie. Obra de gran éxito de la que se hicieron muchas reimpresiones. Finalmente se dedica exclusivamente a sus libros y su periódico, La cuisine française. En 1893 publica Le glacier classique y en 1899 Mémorial des glaçes.

Tratando de localizar algún dato más, y como resultado de la búsqueda, descubro una referencia que podríamos calificar de sorprendente. Estos días he estado repasando, por indicación de Josep Garcia i Fortuny, autor e investigador catalán, la bibliografía de Ignasi Doménech, tema que le ocupa en estos momentos. 

Pues bien al solicitar al buscador información de Pierre Lacam, me aparece el blog del amigo Xesco, con una entrada titulada  Ignasi Doménech, vida y obra. Y ahí leemos lo siguiente:

"...
Con una gran dosis de confianza en sus posibilidades, inquieto, curioso y empecinado se planta en París (1893), dispuesto a aprender más, mucho más. Allí conoció al maestro Pierre Lacam (chef del príncipe Carlos de Mónaco y director de la revista “Le cuisine Francaise et etrangere”
..."

Por mi parte descubro que figuran en mi lista;

Le glacier classique, 1893, 1ª edición


Mémorial de la Pâtisserie, 1898, 4ª edición


Mémorial des glaçes, 1911, 3ª edición


Mémorial des glaçes, 1922, 5ª edición




Parece ser que la subasta de la Biblioteca de Pierre Lacam funcionó. Si investigamos los resultados - Auction Art -, podemos ver que el "lote" nº 198, no escapó del todo mal...

miércoles, 12 de diciembre de 2012

HISTORIA DE AMOR



Foto de Apicius19, páginas 006


En el último número de APICIUS, Javi Antoja de la Rosa nos comenta:
...
Ha sido un lujo poder compartir tantos momentos con las personas que aparecen en este Apicius. Del primero al último. La amabilidad de Adolfo Guzmán, la elegancia de Alejandra Hurtado, la gratitud de Alexandre Couillon, la musicalidad de Daniel Humm, el discurso de Gastón Acurio, la hiperactividad de Ángel León, la complicidad  con Helena Rizzo y Daniel Redondo, la conexión con Matías Perdomo, las risas y Enrique Olvera, las ganas de Jorge Vallejo, la paz de Paco Perez, el nervio de Mauro Colagreco, los goles de Eurocopa cantados junto a Marcos Morán, la madurez de Josean Alija, la sutileza de Jacob Torreblanca...
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Foto de Apicius19, páginas 036/037
Helena Rizzo & Daniel Redondo


Apicius19, páginas 038/039
Cuando el amor aparece
...
Cuestiones azarosas de la vida hizo que recayera en El Celler de Can Roca. Jamás podía imaginar que cruzar la puerta del mejor restaurante del mundo le iba a cambiar tanto la vida. Más bien, le iba a dar sentido a su vida. Servicio tras servicio, complicidades tras broncas y sentimientos tras quemaduras en los brazos... surgió el amor. Daniel Redondo, que llevaba 13 años siendo el jefe de cocina de El Celler y Helena Rizzo se habían enamorado. Suena a cuento de hadas, pero es así. Yo sé como él la miraba a ella y viceversa. Durante la sesión fotográfica en el estudio de Sergio Coimbra las atenciones el uno con el otro quizá te muestran cómo debería ser una relación...

Y Helena raptó a Daniel y Daniel se dejó raptar. Sao Paulo se convertiría en su nuevo feudo. Maní abrió las puertas hace unos 6 años y, transcurrido este tiempo, la magia del lugar sigue embrujándome, y cada día más. Producto brasileño y técnica mamada, aprendida y aprehendida en El Celler convierten a Maní en un restaurante único, diferente al resto. Ya puede estar sentada Gisele Bundchen, como así fue, al lado durante la cena pero, perdona bonita, Maní es mucho Maní.
...
Foto de Apicius19, página 039


Foto de Apicius19, página 041
Feijoada de Maní

Foto de Apicius19, página 051

Apicius19, página 050
Maní por Josimar Melo
...
Josimar Melo nos cuenta en su escrito:

El restaurante Maní es uno de los retratos más representativos de este soplo de modernidad e ingenio que acontece en la cocina del país. Físicamente es un lugar de decoración "brejeira" sin pretensiones, que se asemeja más a las características cabañas de playa de la costa brasileña. Colores suaves, materiales rústicos, luz natural: nada que ver con la arquitectura cosmopolita que se puede encontrar en grandes restaurantes de Sao Paulo. En su lugar, el ambiente es acogedor como un hogar.

Éste es el escenario en el que un par de chefs perfectamente conectados realizan su cocina brasileña moderna. Se trata de una pareja binacional. Helena Rizzo nació en Brasil (en el mismo estado que Gisele Bundchen), fue modelo antes de cocinar y, durante una temporada de cinco años, trabajó en restaurantes de Europa. Trabajó en El Celler de Can Roca, donde conoció a su marido. Daniel Redondo trabajó allí durante 13 años. Decidieron vivir juntos y en 2005 se fueron a vivir a Brasil.
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Fotos de Mani, Sao Paulo
Esta foto de Mani es cortesía de TripAdvisor

Fotos de Mani, Sao Paulo
Esta foto de Mani es cortesía de TripAdvisor

lunes, 26 de noviembre de 2012

Miquel Barceló




Cuadernos del Himalaya Miquel Barceló
Página 65

Mi primer recuerdo, ya lejano en el tiempo, de Miquel Barceló, es un documental, o como quiera que se llamara, que vi en la tele y que mostraba a dos jóvenes que viajaban en un utilitario y pintan en la playa de forma muy original.

A los pocos años ya era famoso, y la siguiente anécdota que me asombró, contaba que un coleccionista -sus cuadros ya eran valiosos- tuvo que retirar la pintura del salón, pues las piezas orgánicas incrustadas en la tela, al descomponerse, producían un olor poco agradable.

Y la última fue la decoración de la cúpula de la Sala XX del Palacio de las Naciones Unidas de Ginebra. Tarea en la que, además del coste fuera de lo común del trabajo, 20 millones de euros, lo que informaba la prensa nos hacía pensar que no se auspiciaba un final feliz, tesis que resultó afortunadamente errónea.

Siempre me han gustado los artistas, y si son bohemios, mejor. Yo no compro pinturas, como es de suponer, porque no puedo.




Pero con los libros si me atrevo, y en cuanto apareció esta Divina Comedia, enseguida me hice con ella.

Me ha faltado comentar las correrías africanas de Barceló.


Precisamente en el libro que ha motivado esta entrada, Cuadernos del Himalaya, leemos la opinión de Barceló:

"Hace 25 años que tomo África como medida de todas las cosas y, en comparación, todo me ha parecido triste y gris. Las picaduras del pez escorpión del Índico eran como las de una avispa comparadas con las de un minúsculo escorpión amarillo dogón (aunque también es verdad que me picó al lado del ojo). El sabor del vino de sandía mascada y escurrida, fermentada en las calabazas de Centroamérica, me emborrachaba menos que aquel viejo y querido conyo, la cerveza de mijo dogón..."
Cuadernos del Himalaya Miquel Barceló
Página 26

Nota del editor
Durante los veranos de 2009 y 2010, Miquel Barceló recorrió la sierra del Himalaya en compañía de un amigo llamado Ach. A lo largo del viaje no dejó de dibujar y de tomar notas.
...
Finalmente, se incluyen también una serie de fotografías realizadas y comentadas por el artista.


Fotos del Himalaya


Los mojes del gompa de Padum, al que llegamos tras algunas horas de una subida bastante pesada, nos han invitado a compartir su comida. El panecillo, de forma curiosa, que guarda una lejana relación con el croissant, tiene un olor muy pertinaz que, aún hoy, un año después, me recuerda a Zanskar.


Cuadernos del Himalaya Miquel Barceló
Página 175

Los mangos de Cachemira son los mejores que he comido nunca; su sabor es exactamente éste: ácido dulce, firme sin ser fibroso, ni jugoso...
Además son bellísimos. Ahora entiendo cuando me decían que los motivos de llamas en los tejidos cachemires eran mangos.



Cuadernos del Himalaya Miquel Barceló
Página 179

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Chabrot

Chabrot


Foto Ray DELVERT. VILLENEUVE-SUR-LOT


En 1957 M. et Mme Rugine, matrimonio ya retirado, pasaban largas temporadas en Masnou donde tenían una villa muy alegre situada en una colina cercana. Ya no recuerdo si era por la zona de Alella o de Teyá, y frecuentaban el Restaurante Thebussem, por lo que en la temporada invernal nos veíamos con frecuencia. Por aquello de practicar el francés, manteníamos unas charlas en las que monsieur Rugine me contaba siempre anécdotas de su tierra, Dordogne. 

Me hablaba de los "cèpes", unas setas grandes como platos, me indicaba con las manos, y también, cuando tomaba sopa, le echaba al final un chorrito de tinto al plato ya casi vacío y lo apuraba directamente como si fuera un ribeiro en taza.

-Il faut fer chabrot!, me decía muy satisfecho.

Facebook nos recuerda todos los años los cumpleaños de los amigos y, como es lógico, incapaces de desatender el aviso informático, acostumbramos a felicitar al interesado. 

Ayer, con ganas saludar a Manuel Allué, autor del blog


que si bien ahora lo mantiene en "stand by", mientras estaba activo me encantaba visitarlo y no me perdía una entrada y con ganas de añadir algo al clásico "feliz cumpleaños", pensé qué es lo que podía añadir. 

Entonces recordé que le gustaban las fotos antiguas y al rebuscar en el cajón me apareció la postal del Chabrot. ¡Seguro que le gusta!, me dije.

Y es que a mí también me va, y cuando uno revuelve los cajones, siempre afloran los recuerdos. Con ganas de documentar un poco esta costumbre de terminar el plato de la sopa con vino, he buscando en los libros sin conseguir encontrar ninguna referencia.

Sin embargo, en Internet me ha aparecido a la primera:

Foto Ray DELVERT. VILLENEUVE-SUR-LOT


En la Wikipedia, curiosamente, vemos la misma foto de la postal que nos envió Rugine.

Leemos en la Wikipedia:

"Hacer chabrot está hoy considerado como una costumbre antigua y campesina, aunque se admite en determinadas circunstancias.

En una comida entre gastrónomos, Philippe Faure-Brac, mejor sumiller del mundo 1992, propietario del "Bistrot du Sommelier", en París, se levantó y pidió autorización para hacer chabrot con el resto de su "velouté de champignon" y un Cheval Blanc 1998. Pierre Lurton, director de las sociedades de "Châteaux d'Yquem et Cheval Blanc" le respondieron vertiendo el fondo de su vaso en la sopa. 

Todos le imitaron. Esta versión moderna de Chabrot consistió en saborear la mezcla con la cuchara, nadie bebió directamente del plato".




lunes, 15 de octubre de 2012

Vajilla de hielo



Foto de la página 47 de Club de Gourmets Octubre 2012

Caviar "Aquitaine", vichyssoise en plato de hielo, coliflor y buey de mar
En Club de Gourmets aparece este mes un artículo de Mayte Díez con fotos de Carles Allende que me ha descubierto, gracias a las maravillas de Romain Fornell en Caelis, los platos de hielo, como el que vemos en la foto.



Lo del plato de hielo me ha recordado cuando en Madrid, en el Grill del Melia Madrid servíamos las ostras en una especie de concha u ostra gigante de hielo,
que resultaba algo espectacular.

En los años setenta no había tanta costumbre de hacer fotos de casi todo, por lo que, por más que rebusco, no encuentro ningún recuerdo gráfico.


La única foto que tengo, en la que aparecemos parte del equipo de servicio del Melía Madrid, junto a la tarta con el globo terráqueo y la luna que cuelga a su izquierda.


En el blog La estantería de arriba he localizado esta curiosa fotografía e incluso se puede leer un comentario donde se asegura que los astronautas se alojaron en el Castellana Hilton, pero en Meliá, que le seguía los pasos al Hilton, tuvo lugar un homenaje a Amstrong, Aldrin y Collins.

Todo esto viene a cuento porque siempre he recordado esa fuente de hielo donde servíamos las ostras y nunca he intentado fabricarla.


A lo más que me he atrevido ha sido a la funda de hielo para el aguardiente.


Pero claro, ahora ya, si me animo, solo tengo que encargárselo a